Reproduzco a continuación el texto del último post de mi compadre y maestro Ramiro Casó, experto en comunicación de talla XXXL! y colega en EOI.
La honestidad de los Super Humanos
Hay una idea que me obsesiona desde que trabajo en publicidad y
es la que tiene que ver con el concepto acuñado en el neologismo
“aspiracional”.
Soy un enemigo del término y de lo que, creo, suele
significar cuando es soltado en alguna reunión.
Como he dicho en el pasado,
cuando se pronuncia esa palabreja, se suele hacer referencia a un
estereotipo de status social, atractivo físico y éxito económico;
asumiendo que todos nosotros tenemos eso como norte. Al usarlo, se pone
inmediatamente en pausa cualquier análisis del consumidor que permita
arrojar luz sobre sus hábitos y sus conductas, pues se entiende que
dentro de ese estereotipo se concentran la mayoría de las motivaciones.
Pero por fortuna, de vez en cuando salen genios a hacer publicidad de
esa que te vuela la cabeza, y tiran por tierra todo lo que, sin pensar,
solemos asociar con “aspiracional”. Sus ideas logran enseñarnos, de un
solo golpe, que los seres humanos somos bastante más complejo de lo que
pensamos y que hacer comunicación resonante, de esa que hace que se te
erice la piel, requiere pensamiento y muuuucho coraje.
La prueba de lo que digo está clarita en el último
Festival de Cannes.
Tres campañas hiper ganadoras han construido sus mensajes sobre la base
de una idea honesta y relevante de los consumidores, lejos de todo
estereotipo.
En primer lugar, la campaña “Find Your Greatness” que
comentamos hace poco en este blog, se alzó con un León de Titanio y Oro en film.
Acá está
el video con el caso,
que como imaginarán, no tiene desperdicio ninguno.
Y acá está,
nuevamente, el comercial.
Lo único que podemos agregar a lo dicho en la
entrada está contenida en una frase tomada del video del caso: “stop
worshiping and start doing”.
Un desafío simple, cotidiano, al alcance de
cualquiera.
En segundo lugar, está la campaña “Meet the Super Humans”, de la agencia
4Creative London para Canal 4 y su promoción de los
Juegos Paralímpicos en Londres 2012, alzándose con el Grand Prix en Film Craft y un Oro en Film. Este es el comercial.
Y finalmente, pero no menos importante, la campaña
Ogilvy Brasil para Dove titulada
“Real Beuty Sketches”, que se alzó con Titanium Grand Prix en y Oro en Film. Acá el caso.
Real Beauty Sketches from
John X. Carey on
Vimeo.
Es imposible ver el comercial de la gente de 4Creative y no sentir
profunda admiración por esos atletas. Inclusive – y aunque suene
descabellado – se llega a sentir envidia, por el carácter y la
determinación que se retrata en esa maravillosa pieza.
Lo mismo con
Dove, que nuevamente te sacude y te mueve a reflexionar sobre lo que
realmente significa autoestima.
Que el jurado en Cannes reconozca el valor de estas piezas es
una fantástica noticia para quienes creemos en el potencial que hay
detrás de una idea honesta y profundamente humana.
No hacen
falta enormes despliegues de producción (aunque Meet the Super Humans es
una joya de producción audiovisual) ni grandes efectos especiales;
mucho menos hace falta retratar a los consumidores de forma
distorsionada o ajustada a alguna imagen predefinida de status o
apariencia. Basta con identificar ese aspecto humano que solemos llamar
insight y que nos muestra un lado de nuestra humanidad que quizá no
habíamos visto, al menos no de esa forma.
¿Por qué cuesta tanto convencernos en Latinoamérica que hacer
comunicación así vale la pena?
¿Qué hace falta para que las marcas
empiecen a replicar esta sana práctica de entender al consumidor tal
cual es y mostrarle su realidad desde una mirada relevante y sincera?
¿Cuánto tendríamos para ganar si lo hiciéramos, teniendo en cuenta las
profundas necesidades sociales y psicológicas que hay en nuestra región?
¿Es posible plantear un debate en torno al rol que las marcas cumplen
en la vida de los consumidores más allá de los beneficios funcionales?
Todas esas preguntas constituyen retos para quienes estamos de este lado de la acera.
Intentar inclinar la balanza hacia este lado humano de las marcas, es ya una obligación.